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Maduro y Cilia Flores enfrentan nuevos cargos en Estados Unidos: el juicio será en junio de 2027

Maduro y Cilia Flores enfrentan nuevos cargos en Estados Unidos: el juicio será en junio de 2027
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  • Publicadooctubre 15, 2026

La pareja se declaró no culpable de conspiración para cometer torturas ante un tribunal federal de Nueva York. La Fiscalía sostiene que ambos habrían participado en una estructura de represión contra opositores y detenidos, mientras la defensa rechaza las acusaciones.

Nicolás Maduro y Cilia Flores volvieron a comparecer ante la justicia estadounidense este jueves 15 de octubre de 2026. Durante la audiencia en Nueva York, ambos rechazaron los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas incluidos en una acusación formal ampliada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.

La diligencia estuvo presidida por el juez federal Alvin Hellerstein y se desarrolló una semana después de que las autoridades estadounidenses hicieran pública la nueva imputación, relacionada con presuntos abusos contra opositores políticos, militares y personas detenidas en Venezuela, incluidos ciudadanos estadounidenses.

Maduro sostuvo que las acusaciones eran falsas y manifestó su rechazo al documento presentado por los fiscales. Ante sus declaraciones, el juez precisó que el exmandatario se estaba declarando no culpable. Cilia Flores también negó las imputaciones y afirmó que era completamente inocente.

La comparecencia no resolvió el fondo del caso. La Fiscalía deberá demostrar sus señalamientos durante el proceso judicial, mientras que la defensa podrá controvertir las pruebas y presentar sus argumentos.

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La Fiscalía amplió la acusación contra la pareja

El 8 de octubre de 2026, la Fiscalía estadounidense anunció una acusación formal sustitutiva contra Maduro y Flores. El documento incorporó el cargo de conspiración para cometer torturas y amplió a Flores la imputación por conspiración para cometer narcoterrorismo, que anteriormente recaía únicamente sobre Maduro.

Según los fiscales, ambos habrían ocupado posiciones de liderazgo dentro de una estructura que recurría a la violencia, las detenciones arbitrarias y los abusos contra personas consideradas adversarias del Gobierno venezolano.

El expediente describe presuntas prácticas de tortura física y psicológica, entre ellas golpizas, descargas eléctricas, asfixia, aislamiento prolongado, privación de alimentos y amenazas contra familiares de los detenidos.

La Fiscalía sostiene que estos métodos habrían sido utilizados para intimidar a la población, obtener información y silenciar la disidencia política.

Estas afirmaciones forman parte de la acusación penal estadounidense. No constituyen por sí mismas una condena ni prueban la responsabilidad de los señalados. La decisión final dependerá de las pruebas examinadas por el tribunal.

¿Qué papel les atribuye la acusación?

El documento presentado por la Fiscalía sostiene que Maduro y Flores habrían estado en la cúspide de una estructura que permitía la persecución de personas consideradas una amenaza para el Gobierno.

En uno de los episodios descritos, relacionado con 2014, los fiscales atribuyen a Maduro la participación en conversaciones sobre interrogatorios a militares sospechosos de conspirar contra el poder. Según la versión de la Fiscalía, el exmandatario habría sugerido intensificar las técnicas utilizadas cuando los detenidos no colaboraban.

La acusación también atribuye a Flores respaldo a determinadas actuaciones dentro de esa estructura de represión.

Los fiscales describen, además, presuntas amenazas contra familiares de personas detenidas como una forma de presión psicológica. Entre los episodios incluidos en el expediente figura la supuesta amenaza de matar al hijo de un prisionero.

La imputación se centra en la presunta participación de la pareja en una conspiración y en su posición dentro de la estructura señalada. No significa que ambos estén acusados de haber ejecutado personalmente cada uno de los actos descritos.

La defensa tendrá la oportunidad de cuestionar la interpretación de los hechos y la solidez de las pruebas que presente la Fiscalía.

Maduro y Flores rechazan las imputaciones

Durante la audiencia, Maduro cuestionó la credibilidad de las acusaciones y aseguró que se basaban en señalamientos falsos. El juez interrumpió su intervención para dejar registrada su declaración de no culpabilidad.

Flores también rechazó los cargos. Su respuesta ante el tribunal fue breve y estuvo orientada a dejar constancia de que se considera inocente.

Ambos tienen derecho a defenderse de las imputaciones y a exigir que la Fiscalía sustente cada uno de los cargos bajo los estándares de la justicia estadounidense.

La declaración de no culpabilidad no significa que hayan sido absueltos. Es una posición procesal que permite que el caso continúe hacia las siguientes etapas, salvo que se produzca alguna decisión judicial que modifique su curso.

El juicio quedó programado para junio de 2027

Uno de los asuntos centrales de la audiencia fue el calendario del proceso. El juez Hellerstein aplazó el inicio del juicio hasta el 14 de junio de 2027, después de que la defensa solicitara más tiempo para prepararse frente a los nuevos cargos.

La modificación responde a la ampliación del expediente y a la necesidad de que los abogados revisen las nuevas imputaciones y los elementos que las respaldan.

Antes del juicio podrán celebrarse otras audiencias para resolver cuestiones procesales, discutir pruebas y atender solicitudes de las partes. La fecha prevista, por tanto, corresponde al calendario actual del tribunal y podría cambiar si se adoptan nuevas decisiones.

El aplazamiento tampoco representa una valoración anticipada sobre la culpabilidad o inocencia de Maduro y Flores. El caso deberá avanzar conforme a los procedimientos establecidos.

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Los nuevos cargos se suman a las acusaciones anteriores

La investigación contra Maduro ya incluía señalamientos relacionados con narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos asociados con armas.

Con la acusación sustitutiva, Flores también quedó imputada por conspiración para cometer narcoterrorismo. Ambos enfrentan, además, los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas y otras imputaciones relacionadas con el narcotráfico y las armas.

La Fiscalía sostiene que las presuntas actividades criminales y los abusos contra detenidos estaban vinculados con una estructura de poder que buscaba mantenerse en el Gobierno.

Cada uno de los cargos deberá ser examinado por separado. Las posibles sanciones dependerán de las normas aplicables y de las decisiones judiciales que se adopten si el proceso llega a una condena.

Un caso con repercusiones internacionales

El proceso judicial contra Maduro y Flores tiene implicaciones que van más allá de los nuevos cargos por tortura. El expediente reúne acusaciones sobre presuntos delitos relacionados con narcotráfico, armas y represión política, lo que convierte el caso en uno de los procesos más relevantes de la relación judicial entre Estados Unidos y Venezuela.

Las imputaciones también reavivan el debate internacional sobre las responsabilidades de quienes ocupan posiciones de poder y sobre la investigación de presuntas violaciones de derechos humanos.

No obstante, la gravedad de los señalamientos no elimina la obligación de demostrar los hechos. La Fiscalía deberá presentar pruebas que respalden su versión, y el tribunal tendrá que valorar los argumentos de ambas partes.

Por ahora, la principal novedad es que Maduro y Flores rechazaron formalmente los nuevos cargos y que el inicio del juicio fue aplazado hasta junio de 2027.

El proceso continuará en los tribunales federales de Nueva York. La decisión definitiva dependerá de las pruebas y de las determinaciones judiciales, mientras ambos acusados mantienen su declaración de no culpabilidad.

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Linda Lopez

Es una periodista y comunicadora social de Medellín, enfocada en el periodismo urbano, las historias con impacto comunitario y la agenda cultural de la ciudad. Cuenta con experiencia en reportería de actualidad, investigación y narrativas digitales.

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