La adolescente de 16 años desapareció en Bogotá en agosto de 2025. Su cuerpo fue encontrado en abril de 2026 en Sopó, pero su familia asegura que solo recibió la notificación meses después. La Fiscalía busca esclarecer qué ocurrió.
La búsqueda de Ayelén Sofía Páez Oliveros, una adolescente de 16 años desaparecida en Bogotá, terminó con una noticia que su familia esperaba no recibir. Después de más de un año sin conocer su paradero, Medicina Legal confirmó que el cuerpo encontrado en una zona rural de Sopó, Cundinamarca, correspondía a la joven.
Sin embargo, la confirmación abrió nuevos interrogantes. Según el padre de la adolescente, Albeiro Páez, el hallazgo ocurrió el 22 de abril de 2026, pero la familia fue contactada en octubre para conocer la noticia y participar en el proceso de identificación. La diferencia entre la fecha del hallazgo y la notificación se convirtió en uno de los aspectos más inquietantes del caso.
Las autoridades mantienen las investigaciones para establecer las circunstancias de la muerte y reconstruir lo ocurrido desde el día en que se perdió el rastro de la menor.
La familia recibió la noticia meses después del hallazgo
De acuerdo con el relato entregado por Albeiro Páez a medios de comunicación, un ciudadano encontró el cuerpo en una zona rural de Sopó y dio aviso a las autoridades. El procedimiento ocurrió el 22 de abril de 2026, pero el padre asegura que la familia solo recibió la llamada para reconocer a su hija durante octubre.
La noticia llegó después de meses de búsqueda e incertidumbre. Durante ese periodo, sus familiares intentaron encontrar información que permitiera conocer su ubicación y regresar a tener contacto con ella.
La identificación fue confirmada por Medicina Legal mediante los procedimientos correspondientes, entre ellos pruebas de ADN. La madre de la adolescente también participó en el proceso, según información divulgada por medios nacionales.
Aunque la identidad de la joven ya fue establecida, todavía no se conocen públicamente todas las circunstancias que rodearon su muerte. Por eso, la investigación continúa y las autoridades deberán determinar qué sucedió durante el tiempo en que permaneció desaparecida.
¿Cuándo desapareció Ayelén Sofía?
Ayelén Sofía fue reportada como desaparecida el 9 de agosto de 2025, después de perderse su rastro en Bogotá. La adolescente tenía 16 años y su caso movilizó a familiares y autoridades durante más de un año.
En medio de la búsqueda, se difundieron reportes sobre posibles avistamientos en diferentes lugares del país. Su padre contó que recibió información según la cual la joven habría sido vista en sectores como San Bernardo y Caucasia, además de Medellín. Incluso viajó a esta última ciudad para tratar de encontrarla.
No obstante, esos reportes no permitieron establecer de manera definitiva su paradero.
Otra de las pistas que llamó la atención de los investigadores fue el hallazgo de su teléfono celular en Sincelejo, Sucre. Según el testimonio de su padre, el dispositivo tenía la información modificada, un elemento que deberá analizarse dentro del contexto de la investigación.
Durante la búsqueda también se conocieron imágenes de cámaras de seguridad en las que la adolescente aparecía caminando sola por Bogotá. Estas pistas hicieron parte de las labores para reconstruir sus últimos movimientos conocidos.
Dos líneas de investigación buscan esclarecer lo ocurrido
La identificación del cuerpo representa un avance en el caso, pero no resuelve las preguntas sobre la desaparición y la muerte de la adolescente.
De acuerdo con la información divulgada por la representación judicial de la familia, existen dos líneas de investigación: una relacionada con una posible desaparición forzada y otra por el presunto homicidio.
Cada proceso busca esclarecer aspectos diferentes de lo sucedido. Los investigadores deberán reconstruir los hechos desde la última vez que se tuvo noticia de Ayelén, establecer cómo llegó a la zona rural de Sopó y determinar las circunstancias de su fallecimiento.
El estado en que fue encontrado el cuerpo también habría dificultado algunos procedimientos forenses. Según declaraciones recogidas por Caracol Radio, el avanzado estado de descomposición complicó las labores periciales relacionadas con la identificación de posibles señales de violencia.
Por ahora, no se ha establecido públicamente quiénes podrían estar involucrados ni se deben presentar como hechos comprobados las hipótesis que siguen bajo investigación.
La coordinación entre los despachos encargados del caso será importante para reunir las pruebas y evitar que la reconstrucción de la desaparición y la investigación por la muerte avancen de manera aislada.
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El padre de Ayelén pide frenar las especulaciones
En medio del dolor por la confirmación de la muerte de su hija, Albeiro Páez hizo un llamado a la ciudadanía para evitar rumores y comentarios que puedan afectar a la familia.
El padre cuestionó las versiones que circularon durante la búsqueda sobre las supuestas condiciones en las que habría sido vista la adolescente. Insistió en que esos señalamientos deben tratarse con responsabilidad, mientras las autoridades determinan qué ocurrió realmente.
Su petición es que la información sobre el caso se base en hechos confirmados y que se respete la intimidad de sus familiares durante el proceso.
La solicitud cobra importancia en un caso que ha generado atención pública por el tiempo transcurrido entre la desaparición, el hallazgo del cuerpo y la notificación a sus seres queridos.
Las preguntas que todavía esperan respuesta
La muerte de Ayelén Sofía deja varios interrogantes pendientes: qué ocurrió después de su desaparición en agosto de 2025, dónde estuvo durante los meses siguientes, cómo llegó a la zona rural de Sopó y si hubo personas involucradas en los hechos.
También será necesario esclarecer las circunstancias del hallazgo y establecer, a partir de las pruebas disponibles, la causa de la muerte.
Mientras avanzan las diligencias, la familia espera respuestas y que las autoridades logren reconstruir lo ocurrido. La confirmación de la identidad puso fin a la incertidumbre sobre el paradero de la adolescente, pero el esclarecimiento de su muerte sigue siendo una tarea pendiente.
El caso continúa en investigación y cualquier conclusión sobre posibles responsables deberá estar sustentada en los resultados judiciales y forenses.
