De La Espriella endurece ofensiva contra grupos armados: “Se acabaron los salvoconductos y los juegos de congelados”
El presidente Abelardo De La Espriella anunció que su Gobierno mantendrá las operaciones de la Fuerza Pública contra las organizaciones criminales y aseguró que no continuará con lo que denominó los “juegos de congelados” de la administración anterior. El mandatario afirmó que la orden a los comandantes es recuperar el control territorial y mantener la ofensiva contra las estructuras armadas.
El presidente Abelardo De La Espriella volvió a marcar distancia frente a la política de seguridad aplicada durante el gobierno de Gustavo Petro y anunció que su administración mantendrá una ofensiva contra los grupos armados en Colombia, con operaciones de la Fuerza Pública en diferentes regiones del país.
El mandatario utilizó la expresión “juego de congelados” para referirse a situaciones que, según su interpretación, se presentaron durante el anterior Gobierno en medio de los acercamientos y decisiones adoptadas frente a organizaciones armadas ilegales.
“Se acabaron los salvoconductos y los juegos de congelados del régimen anterior”, afirmó De La Espriella, quien agregó que su administración continuará ejerciendo presión militar y policial contra las estructuras criminales.
Las declaraciones forman parte del discurso de seguridad con el que el nuevo Gobierno busca diferenciarse de la estrategia desarrollada durante la administración Petro.
De La Espriella aseguró que la instrucción impartida a los comandantes es mantener las operaciones y avanzar en la recuperación del control estatal en las zonas donde operan organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras actividades criminales.
De La Espriella anuncia ofensiva contra grupos armados en Colombia
El mensaje del presidente fue contundente al referirse al futuro de las operaciones militares y policiales.
De acuerdo con sus declaraciones, su Gobierno no contempla detener en el corto plazo la ofensiva de la Fuerza Pública.
“Nuestra ofensiva no se detiene mañana ni la próxima semana”, aseguró el mandatario al explicar las instrucciones impartidas a los responsables de las operaciones de seguridad.
De La Espriella agregó que la orden para los comandantes consiste en “recuperar cada rincón del territorio nacional y devolverles la tranquilidad a los colombianos”.
Con esta posición, el Gobierno plantea una política enfocada en incrementar la presión contra las organizaciones criminales y recuperar presencia institucional en territorios afectados por el conflicto armado, el narcotráfico y otras economías ilegales.
El mandatario también lanzó una fuerte advertencia dirigida a quienes integran estas estructuras.
En su declaración aseguró que a los integrantes de los grupos criminales les quedan como alternativas la “rendición total o la baja en combate”, expresión con la que reafirmó la orientación de seguridad que pretende aplicar durante su administración.
La referencia a una “baja en combate” debe entenderse dentro del marco de operaciones de la Fuerza Pública, que están sujetas a la Constitución, la legislación colombiana, el derecho internacional humanitario y las reglas aplicables al uso legítimo de la fuerza.
¿Qué significa el “juego de congelados” mencionado por De La Espriella?
Una de las expresiones que más llamó la atención en el pronunciamiento presidencial fue precisamente “juego de congelados”.
El término ha sido utilizado políticamente para cuestionar decisiones tomadas durante el Gobierno de Gustavo Petro frente a determinadas organizaciones armadas, particularmente en el contexto de negociaciones, ceses al fuego y la denominada política de Paz Total.
El artículo fuente señala que durante la anterior administración se presentaron críticas por una supuesta falta de acciones de la Fuerza Pública contra algunas estructuras criminales y que, dentro de ese debate, surgió la expresión “jugar a los congelados”.
Sin embargo, esas caracterizaciones corresponden a críticas políticas contra el gobierno anterior y no deben interpretarse como una descripción neutral de todas las medidas de seguridad adoptadas durante ese periodo.
Ahora, De La Espriella utiliza esa expresión para señalar que bajo su administración no pretende mantener restricciones que, según su postura, puedan limitar las operaciones contra organizaciones armadas.
El nuevo enfoque se ha convertido en uno de los principales elementos del discurso presidencial durante las primeras semanas de Gobierno.
De La Espriella ha venido divulgando públicamente resultados de operaciones de la Fuerza Pública y utilizando estos balances para insistir en que la prioridad será ejercer mayor presión sobre los cabecillas y estructuras dedicadas al narcotráfico y otras actividades ilegales.
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De La Espriella vuelve a cuestionar al gobierno de Gustavo Petro
Las declaraciones sobre los grupos armados también estuvieron acompañadas de nuevos cuestionamientos políticos contra la administración de Gustavo Petro.
De La Espriella ha utilizado diferentes intervenciones públicas para señalar que su Gobierno busca modificar varias de las políticas implementadas durante los cuatro años anteriores.
En esta oportunidad, el presidente habló específicamente de seguridad y control territorial, pero sus críticas se han extendido a otros asuntos.
Durante la posesión de nuevos magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE), por ejemplo, De La Espriella también se refirió al proceso electoral que culminó con su llegada a la Presidencia.
El mandatario recordó unas declaraciones del procurador general relacionadas con los riesgos que habría enfrentado el calendario electoral y aseguró que durante ese proceso existieron “maniobras, presiones e intentos de sembrar incertidumbre alrededor de las elecciones”.
De La Espriella fue más allá y acusó al anterior Gobierno de haber intentado alterar la voluntad popular junto con estructuras que calificó como terroristas. Esta es una acusación formulada por el presidente; el documento aportado no presenta una decisión judicial independiente que establezca esa responsabilidad.
En materia de seguridad, el mensaje presidencial se concentra ahora en mantener operaciones contra las organizaciones criminales y fortalecer la presencia de la Fuerza Pública en las regiones.
La evolución de esta estrategia dependerá tanto de los resultados operacionales como de su implementación dentro del marco jurídico colombiano y de las condiciones particulares de seguridad en los territorios afectados por la presencia de grupos armados.
Por ahora, De La Espriella insiste en que la orden impartida a las Fuerzas Militares y la Policía es continuar con las operaciones y recuperar el control de las zonas donde persisten estructuras ilegales.
Con ello, el presidente busca establecer una ruptura política con la estrategia de su antecesor y convertir la ofensiva contra los grupos armados en Colombia en uno de los ejes centrales de su administración.