La producción y el área cultivada disminuyeron en 2025 y la tendencia continuó durante el primer semestre de 2026. Al mismo tiempo, el consumo nacional registró su nivel más bajo desde 2019.
El arroz sigue siendo uno de los alimentos básicos de los hogares colombianos, pero las cifras recientes muestran un escenario de cambios para el sector. La producción, el área dedicada al cultivo y el consumo registraron disminuciones, mientras crece el debate sobre las condiciones económicas que enfrentan los productores.
La discusión tomó fuerza luego de las declaraciones del ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, quien recomendó a productores de algunas zonas de La Guajira y Cesar evaluar cultivos como el marañón en lugar del arroz. El funcionario argumentó que el cereal requiere grandes cantidades de agua, enfrenta riesgos climáticos y está expuesto a la volatilidad de los precios.
La producción de arroz cayó en 2025
Las cifras de Fedearroz muestran que Colombia produjo 3,23 millones de toneladas de arroz paddy verde en 2025. La cifra fue inferior a los 3,50 millones de toneladas registrados en 2024, lo que representa una caída del 7,8 %.
La reducción de la producción estuvo acompañada por una disminución del área sembrada.
Durante 2025 se cultivaron 563.970 hectáreas de arroz mecanizado, frente a las 631.071 hectáreas de 2024. En términos porcentuales, el área destinada al cultivo disminuyó 10,6 %.
También hubo una reducción en el rendimiento promedio nacional. Este pasó de 5,58 a 5,49 toneladas de arroz paddy verde por hectárea entre 2024 y 2025.
El concepto de arroz paddy verde corresponde al grano recién cosechado, antes de atravesar los procesos de secamiento, trilla y transformación necesarios para llegar al consumidor.
La caída continuó durante 2026
Los datos del primer semestre de 2026 muestran que la reducción no se limitó al año anterior.
Según la Encuesta Nacional de Arroz del DANE y Fedearroz, durante los primeros seis meses de 2026 se produjeron 876.400 toneladas, mientras que en el mismo periodo de 2025 se habían registrado 998.837 toneladas.
Esto representa una disminución del 12,3 %.
El área cosechada también disminuyó de manera importante. Pasó de 178.086 hectáreas a 146.380 hectáreas, es decir, 31.706 hectáreas menos y una reducción del 17,8 %.
Estas cifras hacen parte del contexto en el que actualmente se discute la situación económica del sector arrocero.
Casanare lidera la producción nacional
Aunque la producción nacional disminuyó, algunos departamentos mantienen un peso importante dentro de la actividad arrocera.
Casanare fue el principal productor durante 2025, con 1,22 millones de toneladas, equivalentes al 37,9 % de la producción nacional.
Le siguieron:
- Tolima: 691.567 toneladas.
- Meta: 406.110 toneladas.
- Huila: 236.475 toneladas.
- Norte de Santander: 179.584 toneladas.
La concentración de la producción en estos departamentos refleja la importancia de varias regiones agrícolas para el abastecimiento nacional.
Síguenos. La noticia no se detiene.
Los colombianos también consumieron menos arroz
La situación de la cadena no se explica únicamente por lo que ocurre en los campos. El consumo también registró una disminución.
Los cálculos de Fedearroz, realizados con base en la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del DANE, indican que cada colombiano consumió en promedio 41,52 kilos de arroz durante 2025.
En 2024 la cifra había sido de 45,22 kilos por persona. La diferencia representa una caída del 8,2 % y corresponde al nivel más bajo de la serie disponible desde 2019.
La reducción se presentó tanto en las zonas urbanas como rurales.
En las ciudades, el consumo pasó de 43,08 a 39,22 kilos por persona, mientras que en las zonas rurales disminuyó de 52,23 a 49,08 kilos.
A pesar de la reducción, el arroz mantiene una presencia significativa en la alimentación del país. Las estimaciones citadas por El Colombiano señalan que alrededor del 98 % de los hogares colombianos consume este alimento.
Para el periodo 2025/2026, el consumo nacional de arroz blanco fue proyectado en aproximadamente 2,02 millones de toneladas.
¿Por qué se habla de falta de rentabilidad?
La discusión actual no significa que el arroz haya dejado de ser un alimento importante para Colombia. El debate está relacionado con las condiciones bajo las cuales se produce.
El ministro Dangond ha señalado que en determinadas zonas el cultivo puede resultar poco rentable debido a factores como el consumo de agua, los costos de producción, los riesgos climáticos y la variación de los precios.
El funcionario planteó que, cuando un productor necesita obtener determinados niveles de rendimiento para cubrir costos superiores a los $10 millones por hectárea, el precio de venta puede no ser suficiente para garantizar la rentabilidad.
Además, fenómenos como El Niño pueden afectar la disponibilidad de agua y aumentar los riesgos para las actividades agrícolas.
El marañón entra en la discusión
Ante este escenario, el ministro de Agricultura propuso evaluar el marañón como una alternativa para productores de zonas específicas como La Guajira y Cesar.
Dangond aseguró que este cultivo puede alcanzar una rentabilidad superior al 24 %. Sin embargo, la propuesta generó reacciones entre diferentes actores del sector agropecuario.
El exministro de Agricultura Andrés Valencia cuestionó la recomendación y sostuvo que la discusión debería centrarse en buscar mecanismos para mejorar la productividad y las condiciones de los agricultores.
El exsenador Jorge Robledo también criticó la propuesta y relacionó el debate con las políticas comerciales y los tratados de libre comercio.
Estas posiciones forman parte de una discusión que continúa abierta sobre el futuro del sector y las alternativas que pueden tener los productores en las distintas regiones del país.
Un problema que también involucra los precios y los inventarios
Fedearroz ha advertido que los productores enfrentan dificultades para comercializar sus cosechas debido a factores como los precios internacionales, la tasa de cambio, los inventarios y el contrabando.
En enero de 2026, el gremio solicitó al Gobierno medidas para retirar 250.000 toneladas de arroz de los inventarios, financiar la compra de cosechas y fortalecer los controles frente a las importaciones y el contrabando.
A esto se suman los desafíos climáticos. La reducción de la producción durante el primer semestre de 2026 coincide con un periodo en el que el sector agropecuario enfrenta una mayor presión por la disponibilidad de agua.
¿Qué está pasando con el arroz en Colombia?
Las cifras muestran varias tendencias simultáneas: Colombia produjo menos arroz en 2025, redujo el área cultivada y volvió a registrar una caída durante el primer semestre de 2026.
Al mismo tiempo, los colombianos consumieron menos arroz durante 2025, aunque el producto continúa teniendo una presencia amplia en los hogares.
El debate sobre la rentabilidad, por tanto, no se limita a determinar si Colombia necesita o no producir arroz. También implica analizar dónde resulta viable cultivarlo, cuánto cuesta producirlo, cómo se comportan los precios y qué condiciones de agua y clima enfrenta cada región.
Para los productores, el desafío será mantener la actividad en condiciones que permitan cubrir los costos y generar ingresos. Para el país, la discusión también está relacionada con el abastecimiento de un alimento que continúa siendo fundamental dentro de la canasta de los hogares.
Por ahora, los datos muestran que el sector atraviesa una etapa de menor producción y consumo, mientras el Gobierno, los productores y los gremios mantienen abierto el debate sobre las medidas necesarias para enfrentar este escenario.
