Nuevo Campín: crecen las dudas por la obra que transformará Bogotá

Nuevo Campín de Bogotá y proyecto de renovación del estadio

El nuevo Campín tiene prevista su entrega para finales de 2028, mientras persisten cuestionamientos sobre el cronograma y la concesión.

El cambio en la fecha de entrega, el aumento de la capacidad del estadio y las inquietudes sobre la concesión reavivan el debate alrededor del proyecto liderado por Sencia.

La renovación del estadio El Campín, uno de los proyectos de infraestructura más importantes de Bogotá, enfrenta nuevos cuestionamientos. Aunque las obras principales ya comenzaron, congresistas y concejales han puesto sobre la mesa varias inquietudes relacionadas con los tiempos de ejecución, los costos y las condiciones del contrato con Sencia.

La discusión tomó fuerza luego de que se conociera que la entrega del nuevo escenario está prevista para finales de 2028, un plazo diferente al que se había contemplado inicialmente. A esto se suma la ampliación de la capacidad del estadio, que ahora superaría los 60.000 espectadores.

La actualidad está aquí. Síguenos.

El cronograma, en el centro de la controversia

Uno de los aspectos que genera debate es la fecha en la que comenzaron formalmente las obras de construcción.

El representante a la Cámara Mauricio Toro cuestionó el desarrollo del proyecto y señaló que existirían retrasos frente al calendario que se había anunciado. Sus reparos se enfocan en el tiempo transcurrido antes del inicio de la construcción integral y en las consecuencias que podría tener el cambio de fechas.

Desde la Alcaldía de Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán ha defendido el proceso. Según explicó, no se puede hablar de una obra detenida si la construcción formal todavía no había comenzado. Para iniciar esa etapa era necesario completar los requisitos administrativos y técnicos establecidos.

Entre ellos se encontraba la licencia de construcción, que quedó en firme el 19 de junio de 2026, después de los recursos presentados contra ella.

Sencia responde a los cuestionamientos

La empresa Sencia también se pronunció frente a las críticas. Su CEO, Mauricio Hoyos, explicó que el inicio de las obras dependía del cumplimiento de varias condiciones contractuales.

Entre los requisitos mencionados se encuentran el cierre financiero, el estudio de tránsito, la licencia de construcción en firme, la aprobación de los diseños por parte de la interventoría y la contratación de la firma encargada de ejecutar los trabajos.

De acuerdo con Hoyos, una vez se completaron estas condiciones comenzaron las labores de pilotaje. La compañía sostiene que el proceso siguió las etapas necesarias para poner en marcha la construcción.

Las explicaciones de la empresa y de la Alcaldía contrastan con las observaciones de algunos representantes políticos, que piden aclaraciones sobre el cronograma y el estado general del proyecto.

Más espectadores y nuevos interrogantes económicos

El diseño del nuevo Campín también ha cambiado en cuanto a su capacidad. La propuesta inicial contemplaba alrededor de 46.500 asistentes, pero el proyecto actualizado supera los 60.000 lugares.

Sencia ha señalado que la ampliación representa una inversión adicional y que ese costo será asumido por la empresa y sus accionistas, sin recursos públicos destinados a financiar ese incremento.

No obstante, el cambio abrió preguntas sobre las condiciones económicas de la concesión. Mauricio Toro ha planteado inquietudes acerca de los posibles efectos que podrían tener las modificaciones del proyecto en el contrato y en el patrimonio de la ciudad.

Por su parte, Sencia indicó que no se ha realizado una modificación contractual asociada específicamente al aumento de capacidad. La concesión tiene una duración inicial de 29,2 años y contempla condiciones que podrían dar lugar a ajustes en determinadas circunstancias.

Las obras de movilidad también están bajo la lupa

La transformación del estadio no se limita a la construcción del escenario deportivo. El proyecto también requiere obras complementarias y medidas para gestionar el tránsito en los alrededores.

En este punto, las inquietudes se relacionan con los recursos para las vías de acceso, el Plan de Manejo de Tránsito y la coordinación de las intervenciones necesarias para atender el movimiento de espectadores y residentes de la zona.

Los cuestionamientos planteados desde el Congreso y el Concejo buscan establecer cómo se desarrollarán estas obras y qué ocurriría si presentan demoras frente al cronograma general.

La movilidad será un componente clave para el funcionamiento del nuevo estadio, especialmente por el incremento previsto en la cantidad de asistentes.

Esto también está pasando → Uribe rompió el silencio tras la salida de María Fernanda Cabal del Centro Democrático

¿Cuándo estará listo el nuevo estadio?

La fecha anunciada para la entrega del nuevo Campín es finales de 2028. El cumplimiento de ese plazo será uno de los principales aspectos que deberán seguir de cerca las autoridades y la ciudadanía.

El proyecto busca renovar el escenario deportivo y ampliar su capacidad, pero su desarrollo también mantiene abiertas discusiones sobre los tiempos, la financiación y las obligaciones de la concesión.

Mientras la Alcaldía y Sencia explican que la construcción comenzó después de cumplir los requisitos establecidos, algunos congresistas y concejales insisten en que deben aclararse las diferencias entre el cronograma inicial y el actual.

En los próximos meses, el avance de las obras y la información que entreguen las partes permitirán conocer cómo evoluciona el proyecto y si se mantiene la fecha de entrega anunciada.

Salir de la versión móvil