Estados Unidos sancionó a 10 personas y entidades por una presunta red de fraude que habría utilizado malware para hacer que cajeros automáticos entregaran dinero. Las autoridades calculan pérdidas superiores a 40 millones de dólares.
Una nueva investigación de las autoridades estadounidenses puso el foco en una modalidad de delito financiero que combina ciberataques, robos de efectivo, criptomonedas y crimen organizado.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este 30 de septiembre de 2026 sanciones contra diez personas y entidades que, según Washington, estarían relacionadas con una red de fraude vinculada al Tren de Aragua. La investigación señala que la estructura habría utilizado programas maliciosos para manipular cajeros automáticos y retirar millones de dólares de instituciones financieras estadounidenses.
El mecanismo investigado tiene un nombre particular: jackpotting.
No se trata simplemente de romper un cajero para sacar el dinero. La modalidad combina acceso físico al dispositivo con herramientas informáticas capaces de alterar su funcionamiento y ordenar que entregue efectivo.
De acuerdo con el Tesoro, los ataques habrían generado pérdidas reportadas de 40,73 millones de dólares en más de 1.500 incidentes hasta agosto de 2025.
¿Qué es el jackpotting?
El jackpotting es una modalidad de ataque contra cajeros automáticos en la que los delincuentes consiguen que una máquina entregue efectivo sin que exista un retiro legítimo de una cuenta bancaria.
Según la explicación del Departamento del Tesoro, la operación puede comenzar con la vigilancia de cajeros que podrían ser vulnerables.
Posteriormente, los delincuentes acceden físicamente al dispositivo e instalan un programa malicioso. Ese malware puede ser activado posteriormente para eludir los controles normales del cajero y enviar órdenes de dispensación de dinero.
El proceso investigado por Estados Unidos contempla, de manera general:
Vigilancia → acceso al cajero → instalación del malware → activación → entrega del efectivo → movimiento del dinero.
Una vez que el cajero comienza a entregar billetes, los integrantes de la red se encargan de retirar el efectivo y trasladarlo fuera del lugar.
El componente tecnológico permite que el delito tenga una dimensión diferente a la de un robo convencional.
¿Cuánto dinero habría movido la operación?
Las cifras entregadas por Washington permiten dimensionar el alcance de la investigación.
El Departamento del Tesoro informó que los ataques de jackpotting registrados en Estados Unidos habían provocado US$40,73 millones en pérdidas, distribuidas en más de 1.500 ataques hasta agosto de 2025.
El dinero obtenido posteriormente habría sido trasladado entre integrantes y colaboradores de la organización.
Las autoridades estadounidenses señalan que parte de esos recursos fue canalizada mediante operaciones con criptomonedas, utilizadas para dificultar el rastreo del origen del dinero.
De esta manera, la investigación no se limita al momento en que el efectivo sale del cajero.
También intenta establecer quién recibe los recursos, cómo se movilizan y de qué manera terminan relacionados con estructuras criminales.
¿Quién estaba detrás del malware?
Uno de los principales nombres de la investigación es Aníbal Alexander Canelón Aguirre, conocido como “Prometheus” o “el Ingeniero”.
El Departamento del Tesoro lo identifica como la persona que habría dirigido la estructura internacional y como el presunto desarrollador del malware utilizado para los ataques contra cajeros.
Canelón Aguirre había sido incluido en la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI.
Sin embargo, este punto tuvo una actualización reciente: semanas atrás se reporto que las autoridades estadounidenses confirmaron su captura. Por eso, actualmente debe diferenciarse entre su papel presunto dentro de la investigación y su situación procesal posterior a la captura.
Según el Tesoro, la red que se le atribuye tenía operaciones en México y Venezuela, mientras que los ataques estaban dirigidos contra cajeros ubicados en Estados Unidos.
¿Qué relación tendría el dinero con el Tren de Aragua?
Esta es una de las partes centrales de la investigación estadounidense.
Washington sostiene que los recursos obtenidos mediante los ataques a cajeros eran posteriormente transferidos y blanqueados para beneficiar a integrantes del Tren de Aragua.
El Tesoro identifica al grupo como una organización terrorista extranjera desde febrero de 2025 y señala que sus actividades incluyen delitos como narcotráfico, trata de personas, extorsión y homicidio por encargo.
En este caso concreto, la acusación de las autoridades estadounidenses es que los ataques financieros constituían una fuente de ingresos para la estructura criminal.
Por eso, la nueva medida no está dirigida únicamente contra quienes habrían ejecutado los ataques.
También apunta a personas que, según la investigación, facilitarían el movimiento de los recursos.
¿Cómo se lavaba el dinero?
Después del robo aparece una segunda etapa: ocultar el origen de los recursos.
Según el Departamento del Tesoro, la red utilizaba diferentes transacciones para transferir el dinero y, entre ellas, operaciones con criptomonedas.
Las criptomonedas pueden formar parte de estructuras de lavado porque permiten realizar transferencias entre diferentes actores y jurisdicciones.
Esto no significa que las criptomonedas sean ilegales por sí mismas. En este caso, la referencia corresponde específicamente a su presunto uso dentro de las operaciones investigadas por las autoridades estadounidenses.
El seguimiento financiero busca reconstruir la ruta del dinero después de que abandona el cajero.
¿A quiénes sancionó Estados Unidos?
OFAC, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, designó a diez personas y entidades relacionadas con la estructura investigada.
Entre los nombres aparecen:
- Aníbal Alexander Canelón Aguirre, alias “Prometheus”.
- Carlos Javier Martínez Armenta.
- Alejandro Mejía Castillo.
- José Darío Galeano Bazurto.
- Eric Gabriel Cárdenas Arzola.
- Óscar Leonardo Martínez Pirona.
- Anthony Wuiliam Hernández Guerrero.
- Aslhy Javier Galeano Basurto.
- Juan Gabriel Rivas Núñez, conocido como “Juancho”.
- Dos empresas mexicanas relacionadas con integrantes señalados de la estructura.
Las autoridades estadounidenses vinculan a varios de los individuos con procesos judiciales relacionados con fraude bancario, robo a bancos, lavado de dinero y apoyo material al Tren de Aragua.
Los señalamientos corresponden a investigaciones y acusaciones de las autoridades estadounidenses; no deben interpretarse automáticamente como condenas judiciales.
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¿Qué papel tiene alias Juancho?
Otro nombre incluido en las sanciones es Juan Gabriel Rivas Núñez, alias “Juancho”.
El Departamento del Tesoro lo describe como un dirigente de alto rango del Tren de Aragua con operaciones en diferentes países de Sudamérica.
Según Washington, estaría relacionado con actividades que incluyen minería ilegal de oro, exportación de narcóticos y delitos violentos.
Su inclusión muestra que la medida anunciada por Estados Unidos tiene un alcance más amplio que el fraude de los cajeros.
La estrategia también busca afectar otras estructuras que, según las autoridades estadounidenses, estarían vinculadas con las fuentes de financiación y operaciones del grupo.
¿Por qué sancionaron también a empresas?
Las medidas de OFAC también alcanzaron a dos empresas ubicadas en México:
Enigma Community, S. de R.L. de C.V. y Soluciones Integrales Toluca, S.A. de C.V.
Según el Tesoro, estas compañías están relacionadas con personas incluidas en la lista de sancionados.
La inclusión de empresas permite ampliar el alcance de las medidas financieras cuando una compañía es propiedad o está bajo el control de una persona sancionada.
Así, la estrategia no se concentra solamente en individuos, sino también en las estructuras económicas que podrían facilitar el movimiento de los recursos.
¿Qué significa una sanción de OFAC?
Una sanción de OFAC puede tener importantes consecuencias dentro del sistema financiero estadounidense.
A partir de la designación, los bienes e intereses en bienes de las personas y entidades sancionadas que estén en Estados Unidos o bajo posesión o control de personas estadounidenses quedan bloqueados.
Además, en términos generales, las personas y empresas estadounidenses tienen prohibido realizar determinadas transacciones con los sancionados, salvo que exista una autorización aplicable.
La medida busca dificultar que los recursos relacionados con actividades ilícitas puedan ingresar o permanecer dentro del sistema financiero estadounidense.
¿Cuántas personas han sido procesadas por estos ataques?
La investigación también muestra que el caso de los cajeros no se limita a los diez objetivos sancionados este 30 de septiembre.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que, desde octubre de 2025, 98 personas habían sido acusadas por su participación en diferentes esquemas de jackpotting.
Las acusaciones incluyen conductas como:
- fraude bancario;
- robo a entidades financieras;
- lavado de dinero;
- acceso no autorizado a sistemas informáticos;
- daños a computadores protegidos;
- conspiración;
- y apoyo material a una organización terrorista extranjera.
La magnitud de los procesos muestra que las autoridades están investigando una red con múltiples participantes y diferentes niveles de intervención.
Una investigación que combina tecnología y crimen organizado
El caso del Tren de Aragua y los cajeros automáticos muestra una transformación en las formas de financiación investigadas por las autoridades.
El dinero no necesariamente tiene que ser obtenido mediante una operación tradicional de narcotráfico o extorsión.
En este expediente, la hipótesis de las autoridades estadounidenses apunta a una combinación de malware, acceso físico a cajeros, retiro de efectivo, criptomonedas y lavado de activos.
Esa combinación permite que una operación criminal pueda tener responsables en diferentes países, atacar instituciones financieras ubicadas en otra nación y posteriormente trasladar los recursos a través de sistemas digitales.
Por eso, una parte importante de la nueva estrategia estadounidense está dirigida contra las redes financieras.
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¿Qué busca Estados Unidos con estas sanciones?
La medida tiene un objetivo concreto: dificultar el acceso de la estructura investigada al sistema financiero estadounidense y cortar los mecanismos que permiten mover los recursos obtenidos mediante los delitos.
El Departamento del Tesoro señala que esta acción forma parte de una campaña más amplia desarrollada desde 2025 contra organizaciones criminales transnacionales.
Según la entidad, durante ese periodo se han realizado más de 30 acciones contra más de 300 personas y entidades relacionadas con este tipo de estructuras.
La investigación sobre el jackpotting, por su parte, continúa vinculada a procesos judiciales en Estados Unidos.
¿Qué queda claro tras la nueva medida?
Estados Unidos no solo está persiguiendo a quienes ejecutan los robos. La investigación busca seguir el dinero desde el momento en que el cajero entrega el efectivo hasta las estructuras que presuntamente reciben, trasladan o lavan esos recursos.
El caso también muestra cómo una modalidad de ciberdelito puede convertirse, según las autoridades estadounidenses, en una fuente de financiación para una organización criminal transnacional.
Por ahora, la información oficial permite establecer que OFAC sancionó a diez personas y entidades, que las autoridades atribuyen a la red pérdidas de US$40,73 millones en más de 1.500 ataques y que 98 personas han sido acusadas desde octubre de 2025 en investigaciones relacionadas con esquemas de jackpotting.
El resto del caso deberá avanzar en los procesos judiciales correspondientes, donde tendrán que establecerse las responsabilidades individuales de los acusados.
