El centro de estudios plantea revisar recursos no ejecutados del Presupuesto de 2026, utilizar regalías disponibles, ampliar mecanismos como Obras por Impuestos y crear un anticipo tributario voluntario. La reconstrucción fue estimada preliminarmente en cerca de $30 billones.
La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto podría costar cerca de $30 billones, según una estimación preliminar revelada por el presidente Abelardo De La Espriella.
De ese monto, aproximadamente $24,5 billones corresponderían a daños en edificaciones y $5,5 billones a infraestructura en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
Ante el desafío de conseguir los recursos en medio de un panorama fiscal complejo, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) presentó una propuesta para financiar la reconstrucción movilizando recursos públicos y privados sin recurrir a nuevos impuestos permanentes.
Revisar hasta $20,1 billones del presupuesto de 2026
La primera propuesta consiste en revisar recursos de inversión del Presupuesto General de la Nación de 2026 que todavía no hayan sido ejecutados.
Según Anif, el monto máximo susceptible de revisión podría alcanzar los $20,1 billones.
La recomendación es concentrarse principalmente en sectores cuya ejecución de inversión sea inferior al 20 %, aunque evitando afectar áreas que también necesiten recursos adicionales como consecuencia de la tragedia.
Además, para el Presupuesto General de 2027 se propone dar prioridad a las entidades encargadas de gestión del riesgo, búsqueda, atención de víctimas, rehabilitación y reconstrucción.
Regalías podrían aportar nuevos recursos
Otra alternativa planteada está en el Sistema General de Regalías.
Anif propone liberar cerca de $3,7 billones correspondientes a proyectos que todavía no cuentan con Certificado de Disponibilidad Presupuestal, lo que significa que esos recursos no respaldan actualmente procesos contractuales.
El centro de estudios también plantea focalizar hacia la reconstrucción $10,1 billones del recaudo de regalías que aún no han sido asignados a proyectos de inversión.
La propuesta incluye permitir que municipios afectados aprueben directamente proyectos relacionados con la emergencia, incluso cuando estos no estuvieran inicialmente incluidos en sus planes de desarrollo.
Créditos respaldados para pequeños empresarios
La recuperación económica también requerirá apoyar a negocios afectados.
Anif propone crear líneas de financiación para microempresarios mediante el Fondo Nacional de Garantías (FNG), utilizando como referencia los instrumentos implementados durante la pandemia.
Los créditos podrían contar con garantías equivalentes a entre 60 % y 90 % de su valor, además de posibles periodos iniciales de gracia.
Según las estimaciones presentadas, si entre el 30 % y el 80 % de las microempresas ubicadas en zonas afectadas solicitaran estos créditos, el Gobierno tendría que capitalizar el FNG con entre $90.000 millones y $240.000 millones.
Extender Obras por Impuestos a ciudades afectadas
Anif también propone ampliar temporalmente los mecanismos de Obras por Impuestos y Obras por Regalías.
La idea es permitir que empresas privadas financien directamente proyectos de reconstrucción en territorios que actualmente no pueden acceder a estos instrumentos.
Entre las ciudades mencionadas están Cali, Pereira y Manizales.
Para 2026, el cupo aprobado para Obras por Impuestos fue de $1,145 billones, de los cuales, según Anif, quedarían disponibles alrededor de $269.000 millones.
Un “Anticipo Solidario” voluntario
Una de las propuestas más novedosas es crear el denominado “Anticipo Solidario para la Reconstrucción”.
El mecanismo permitiría que los contribuyentes del impuesto de renta realicen voluntariamente un pago adicional de hasta el 10 % del impuesto liquidado.
Ese dinero no sería un nuevo tributo, pues podría descontarse completamente de la declaración de renta del año siguiente.
El propósito sería entregarle liquidez inmediata al Gobierno para financiar las primeras etapas de la reconstrucción.
Anif propone además la expedición de un certificado que permita garantizar la trazabilidad del aporte y su reconocimiento posterior como crédito tributario.
Flexibilizar temporalmente algunas rentas
La propuesta también plantea estudiar, dentro de la emergencia económica, la posibilidad de flexibilizar temporalmente algunas rentas de destinación específica.
Esto podría incluir recursos asociados a entidades como el ICBF y el SENA, siempre que las normas constitucionales y legales lo permitan.
El objetivo sería liberar recursos adicionales para las necesidades más urgentes sin modificar permanentemente las fuentes de financiación de esas entidades.
Reconstrucción busca seguir experiencia del Eje Cafetero
El Gobierno ya anunció la creación del Fondo Milagro y encargó al ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, liderar el denominado Plan Milagro de Reconstrucción.
La estrategia pretende integrar al Gobierno Nacional, constructores, bancos, aseguradoras, alcaldías y gobernaciones.
Por su parte, Anif sostiene que su propuesta toma como referencia algunas de las lecciones dejadas por la reconstrucción del Eje Cafetero después del terremoto de 1999.
El objetivo central es conseguir recursos con rapidez, pero evitando que la atención de la emergencia termine deteriorando aún más las finanzas públicas o generando nuevas cargas tributarias permanentes.
