José Manuel Restrepo plantea condiciones para reactivar el empalme con el Gobierno Petro

El vicepresidente electo afirmó que el proceso de empalme solo podrá retomarse si existen garantías institucionales, respeto por el resultado electoral y un manejo técnico de la transición entre gobiernos.

El vicepresidente electo José Manuel Restrepo se refirió al futuro del proceso de empalme entre el Gobierno saliente de Gustavo Petro y la administración entrante de Abelardo De La Espriella, señalando que la reanudación de las reuniones dependerá del cumplimiento de varias condiciones que, según explicó, permitan garantizar una transición institucional.

¿Qué condiciones plantea el equipo de empalme?

En entrevista con SEMANA, Restrepo manifestó que uno de los aspectos que contribuiría a restablecer el proceso sería el reconocimiento del resultado de las elecciones presidenciales por parte del Gobierno saliente.

Según indicó, también considera necesario que exista un ambiente de respeto institucional durante el desarrollo del empalme.

Pide un proceso técnico y sin protagonismos

El vicepresidente electo afirmó que la transición entre gobiernos debe desarrollarse con un enfoque técnico y alejada de controversias públicas.

En ese sentido, señaló que el proceso no debería convertirse en un escenario mediático y que las reuniones deben concentrarse en la entrega de información necesaria para garantizar la continuidad del Estado.

La Procuraduría acompañará el proceso

Mientras continúan las diferencias entre ambos equipos, los delegados del Gobierno Nacional solicitaron el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación durante el proceso de empalme.

La petición busca que el Ministerio Público ejerza funciones preventivas y acompañe las mesas de trabajo entre las administraciones saliente y entrante.

Continúan las diferencias entre los equipos

El proceso de transición permanece suspendido en medio de un ambiente de tensión política.

Desde el Gobierno saliente se han cuestionado algunas declaraciones del equipo del presidente electo, mientras que la administración entrante ha manifestado inconformidad con la manera en que se ha desarrollado el empalme y con el manejo público de las reuniones.

Pese a las diferencias, el proceso sigue siendo fundamental para garantizar la entrega de información y la continuidad administrativa antes del cambio de gobierno previsto para el 7 de agosto.

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